Esta ruta de laurisilva en el noreste de La Palma es de las que conviene hacer sin prisa: combina bosque húmedo, sendero bien señalizado y un paisaje muy distinto al de la costa. En este artículo te explico qué recorrido merece más la pena, cuánto tiempo reservar, cómo prepararte y qué ver alrededor para aprovechar bien la salida. Si vas a hacer senderismo en la isla, aquí tienes una de esas excursiones que funcionan tanto para una primera toma de contacto como para un día más completo por el norte.
Lo esencial para organizar esta caminata sin improvisar
- La versión corta ronda 5 km y unas 2 horas, con dificultad baja.
- La variante ampliada del sendero PR LP 5.1 llega a unos 9 km y unas 3 h 45 min.
- El acceso habitual está en Puntallana, junto a la cabaña de información y el aparcamiento.
- El gran atractivo es la laurisilva, muy cerrada, húmeda y con helechos grandes y musgo por todas partes.
- La ruta se puede hacer durante todo el año, pero la humedad cambia mucho la sensación del terreno.
- Conviene llevar calzado con agarre, agua y una capa ligera, aunque sea una excursión corta.
Por qué esta senda merece estar en tu lista
Yo la veo como una puerta muy clara a la La Palma más verde. En pocos kilómetros entras en un entorno de laurisilva tan denso que cambia por completo la percepción de la isla: el sonido se amortigua, la luz se filtra entre las copas y el barranco se vuelve casi una sala natural cerrada por helechos, brezos y musgo.
Además, no es una ruta pensada solo para “coleccionar kilómetros”. Su valor está en la combinación de paisaje y accesibilidad. La ficha oficial del sendero la sitúa como una excursión corta y asumible, pero el entorno tiene suficiente personalidad como para que la experiencia no se quede en un paseo agradable sin más. Aquí el interés no está en el esfuerzo, sino en lo bien que se entiende el carácter húmedo y montañoso del noreste de la isla.
Por eso funciona tan bien si quieres una caminata que sea bonita de verdad y no una simple excusa para moverte. Y precisamente porque hay varias formas de hacerla, lo útil es decidir antes qué versión encaja mejor con tu tiempo y tu energía.
Qué recorrido conviene elegir según el tiempo que tengas
La principal confusión con esta zona viene de las variantes. Yo no mezclaría los datos: una cosa es la vuelta corta y otra la ampliación que enlaza más terreno. Si vas con tiempo limitado, la versión breve es la opción más sensata; si quieres una mañana de senderismo más completa, la ampliada tiene más sentido.
| Variante | Distancia orientativa | Tiempo aproximado | Esfuerzo | Para quién la elegiría |
|---|---|---|---|---|
| Vuelta corta circular | 5 km | 2 horas | Bajo | Primera visita, familias, gente que quiere un paseo completo sin alargar la jornada |
| PR LP 5.1 ampliado | 9 km | 3 h 45 min | Bajo a medio | Quien quiera enlazar más monte y asumir una salida más larga, con subida extra en algunos tramos |
La diferencia no es solo de tiempo. La versión ampliada te pide más atención al desnivel y a la duración real de la salida, mientras que la corta te deja concentrarte en el bosque sin pensar demasiado en logística. Si yo fuera con alguien que conoce poco La Palma, empezaría por la circular breve; si fuera a caminar con calma y sin prisas, me guardaría la ampliación para un día con buena luz y margen horario.
Con eso claro, ya no importa tanto “cuánto mide” como saber qué vas a ver realmente mientras avanzas.

Qué vas a ver en el camino
Lo mejor de esta ruta no es una gran panorámica al final, sino la sensación de estar caminando dentro de un bosque antiguo y muy vivo. En el trayecto aparecen helechos grandes, brezos, laureles, acebiños, musgo y un suelo que suele conservar humedad incluso cuando el resto de la isla está más seco. Esa es la clave de la experiencia: no hay un “momento wow” único, sino una continuidad de detalles.
- La textura del bosque: la mezcla de hojas anchas, troncos húmedos y sombra hace que el paisaje cambie a cada pocos metros.
- La luz filtrada: no esperes un cielo abierto constante; aquí manda el contraste entre penumbra y claridad entre ramas.
- El barranco: el relieve marca el recorrido y hace que, en varios puntos, el camino tenga una sensación muy envolvente.
- La calma: cuando no hay viento ni demasiada gente, el sendero se siente silencioso de una forma poco habitual en rutas tan accesibles.
Si buscas miradores amplios y vistas lejanas, esta quizá no sea la ruta más espectaular en ese sentido. Su fuerza está en otra parte: en mostrarte un ecosistema que parece casi de otro tiempo, con una atmósfera húmeda que justifica por sí sola la visita. Y justo por eso conviene ir preparado para un terreno que, aunque no sea difícil, sí puede jugar en contra si lo subestimas.
Cómo prepararte para disfrutarla sin sorpresas
Yo no la trataría como una simple caminata de parque. Es una ruta corta, sí, pero el entorno es húmedo, la tierra puede estar resbaladiza y la sombra no siempre da la sensación térmica que uno espera en Canarias. Un equipo sencillo marca la diferencia entre un paseo cómodo y una excursión incómoda.
- Calzado: zapatillas de senderismo o botas ligeras con buena suela. Si ha llovido, mejor agarre que estética.
- Agua: como referencia práctica, llevaría al menos 1 litro por persona en la versión corta y 1,5 litros si hace calor o piensas alargar la ruta.
- Ropa: una capa fina es útil aunque salgas con buen tiempo; dentro del bosque la humedad cambia la sensación de frío.
- Horario: la primera parte del día suele funcionar muy bien, tanto por luz como por temperatura.
- Ritmo: no merece la pena correr. Esta caminata gana cuando paras, miras y dejas que el bosque “entre”.
También evitaría hacerla justo después de una lluvia intensa si no llevas calzado adecuado. No porque sea una ruta extrema, sino porque la mezcla de pendiente suave, suelo húmedo y raíces hace que se pierda comodidad muy rápido. En una caminata así, el margen de error es pequeño, y por eso la preparación sencilla importa más de lo que parece.
Con el equipo resuelto, la pregunta siguiente es dónde encajar la excursión dentro de un día completo por el norte de La Palma.Cómo llegar y qué combinar en la misma salida
El acceso más lógico es en coche hasta la zona de inicio en Puntallana, junto a la cabaña de información y el aparcamiento del espacio natural. Si vas a organizar el día por tu cuenta, esa base te simplifica mucho la salida y te permite empezar sin perder tiempo en orientarte. El transporte público puede existir en la zona, pero yo no lo usaría sin comprobar antes horarios y combinaciones, porque aquí la comodidad manda más que la teoría.
Lo interesante de esta ruta es que combina muy bien con otros puntos del noreste palmero. Si la haces por la mañana, puedes enlazarla con alguno de estos planes sin forzar demasiado la jornada:
- Mirador de San Bartolomé, si te apetece una vista abierta después del bosque.
- Playa de Nogales, para pasar del interior húmedo al paisaje atlántico en muy poco tiempo.
- Los Tilos, si quieres comparar dos grandes enclaves de laurisilva en la misma escapada.
- San Andrés y Sauces o Puntallana, para comer sin prisas y cerrar el día con una parada más tranquila.
Ese contraste entre barranco, bosque y costa es una de las razones por las que esta caminata funciona tan bien en una escapada corta. No te obliga a elegir entre naturaleza y descanso: puedes tener ambas cosas el mismo día si ordenas bien la ruta. Y ya que el sendero es tan agradecido, los pequeños detalles son los que más influyen en que la experiencia salga redonda.
Los detalles que yo revisaría antes de salir a caminar por esta laurisilva
Si tuviera que resumir esta ruta en una recomendación práctica, diría que no necesitas gran preparación, pero sí buen criterio. Revisaría el tiempo, saldría con calzado de agarre y no me quedaría solo con la idea de que “es corta”. En un bosque tan húmedo, la dificultad real no suele estar en la distancia, sino en cómo responde el terreno ese día.
También vigilaría tres cosas que mucha gente pasa por alto: no salir tarde, no improvisar la variante larga sin tiempo y no subestimar la humedad del suelo. Son decisiones pequeñas, pero cambian mucho la experiencia. Si haces eso bien, la excursión te devuelve justo lo mejor de La Palma norte: paisaje cerrado, silencio, vegetación exuberante y una sensación muy clara de estar caminando en un lugar singular.
Si solo tienes una caminata de laurisilva para meter en un viaje a La Palma, esta es una apuesta muy sólida: breve, fácil de combinar y con suficiente personalidad para que la recuerdes después. Yo la reservaría para un día sin prisas, con ganas de caminar poco pero mirar mucho.
