El Parrizal de Beceite es una de esas excursiones en las que el río, la roca y el silencio hacen todo el trabajo. En esta guía explico cómo es la ruta de las pasarelas, cuánto tiempo reservar, qué precio tiene el acceso en 2026, cómo llegar, qué llevar y qué errores conviene evitar antes de salir.
Lo esencial para organizar la visita
- Recorrido: unos 7,5 km de ida y vuelta y aproximadamente 2,5 horas.
- Acceso: requiere reserva previa y el aparcamiento está limitado a quienes tienen entrada.
- Precio orientativo: la tarifa publicada para 2026 es de 10 € por persona.
- Dificultad: fácil en términos generales, pero con piedras, raíces, escalones y pasarelas.
- Prohibiciones: no se permite bañarse en el río ni entrar con perros u otros animales.

Qué encontrarás en esta ruta del Matarraña
El recorrido sigue el curso alto del río Matarraña por el espacio natural de los Puertos de Beceite. El paisaje cambia poco a poco, desde el camino forestal y la vegetación de ribera hasta las paredes calizas y los pasos estrechos de Els Estrets del Parrissal.
La parte más característica son las pasarelas de madera instaladas junto al cauce. No es una vía ferrata ni una actividad técnica, pero tampoco un paseo completamente llano. Hay tramos con piedras sueltas, raíces, escalones y zonas resbaladizas, especialmente después de la lluvia.
La ruta se considera fácil para una persona acostumbrada a caminar, aunque esa etiqueta puede llevar a engaño. Yo no la recomendaría para alguien con movilidad reducida ni para quien espere un camino adaptado, porque el terreno irregular y los pasos estrechos forman parte de la experiencia.
Cómo es el recorrido paso a paso
Del aparcamiento al inicio de las pasarelas
Desde Beceite hay que recorrer aproximadamente 5 o 6 kilómetros por un camino rural asfaltado, estrecho y sin arcén. Es una carretera de doble sentido, por lo que conviene conducir despacio y asumir que el acceso puede ser incómodo en días de mucha afluencia.
Una vez aparcado el vehículo, comienza el tramo a pie. Los folletos municipales separan un paseo inicial de alrededor de 1,6 kilómetros de ida y vuelta y la ruta propia de las pasarelas. La plataforma de entradas calcula el itinerario completo en unos 7,5 kilómetros ida y vuelta, una diferencia que depende del punto exacto desde el que se contabiliza el recorrido.
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El tramo junto al río
El sendero remonta el Matarraña entre pinos, paredes de roca y pequeñas pozas. Después aparecen las pasarelas, que permiten avanzar por zonas donde el cauce y la garganta dejan poco espacio. El objetivo habitual es llegar a los estrechos finales y regresar por el mismo camino.
La duración oficial ronda las 2,5 horas, pero yo reservaría entre 3 y 4 horas si se viaja con niños, se quiere hacer fotografías o se prefiere caminar sin prisas. El horario reservado debe incluir también el desplazamiento hasta el aparcamiento y el regreso al vehículo.
| Aspecto | Dato práctico |
|---|---|
| Tipo de ruta | Lineal, con regreso por el mismo itinerario |
| Distancia aproximada | 7,5 km ida y vuelta |
| Duración habitual | 2,5 horas sin paradas largas |
| Dificultad | Fácil, con terreno irregular |
| Accesibilidad | No adaptada para movilidad reducida |
Reservas, horarios y aparcamiento en 2026
El acceso está regulado para proteger el entorno y controlar el aforo. La reserva se hace por persona y el precio publicado para 2026 es de 10 €. Conviene revisar la tarifa antes de pagar, especialmente si se viaja en temporada alta o con menores, porque las condiciones pueden cambiar.
El aparcamiento es gratuito, pero exclusivo para visitantes con entrada. Durante la compra hay que indicar la matrícula del vehículo que accederá al paraje. Este detalle parece menor, aunque puede convertirse en un problema si se llega con otro coche distinto al registrado.
Los horarios publicados se organizan por temporadas. Entre el 14 de septiembre y el 24 de octubre, el turno de mañana permite entrar desde las 9:00 y salir antes de las 14:00, mientras que el turno de tarde funciona de 15:00 a 19:00. Del 25 de octubre al 31 de diciembre se anuncia un único turno de 9:00 a 16:00.
En los meses de mayor afluencia suelen utilizarse dos turnos, de 9:00 a 14:00 y de 15:00 a 20:00. La entrada no se puede modificar libremente y la devolución solo suele contemplarse si el espacio cierra por causas de fuerza mayor, así que elegir bien la fecha es más importante que comprar con demasiada antelación.
Qué llevar para caminar con seguridad
El calzado marca la diferencia. Llevaría zapatillas de senderismo con suela adherente o botas ligeras, nunca chanclas ni calzado urbano liso. Las pasarelas pueden estar húmedas y algunas piedras tienen una capa de musgo difícil de ver a simple vista.
- Agua suficiente para toda la excursión.
- Protección solar y gorra en los meses cálidos.
- Una capa ligera para los tramos sombríos.
- Comida sencilla, siempre que se recojan todos los residuos.
- Teléfono con batería, aunque la cobertura puede desaparecer durante la ruta.
El río invita a acercarse, pero el baño está prohibido porque el Matarraña tiene protección fluvial y también funciona como zona de captación de agua para consumo humano. Tampoco se permite caminar por el cauce, salirse del trazado ni entrar con perros u otros animales de compañía.
Antes de salir revisaría la previsión meteorológica. Una tormenta puede provocar una crecida rápida, y el acceso puede cerrarse por lluvia intensa, incendios, viento o temperaturas extremas. En este entorno, cancelar una excursión por mal tiempo no es exagerar, sino tomar una decisión sensata.
Cuándo ir y para quién merece la pena
La primavera y el otoño suelen ofrecer el mejor equilibrio entre temperatura y paisaje. En verano, el agua y la sombra hacen más llevadero el recorrido, pero el calor en las zonas abiertas y la mayor afluencia pueden restar tranquilidad. Para mí, la primera hora de la mañana es la opción más cómoda cuando está disponible.
Las familias pueden disfrutar de la ruta si los niños están acostumbrados a caminar y se les vigila de cerca en los pasos estrechos. No llevaría un carrito de bebé, porque las piedras, los escalones y las pasarelas no están pensados para ese tipo de desplazamiento.
Quien busque una excursión corta puede quedarse en el paseo inicial y la zona botánica. Las variantes de la Mina y el Salobre son más exigentes y no deberían confundirse con el itinerario sencillo de las pasarelas. Si se desea completar la jornada, el casco histórico de Beceite aporta un buen contrapunto rural con calles estrechas, puentes y arquitectura tradicional.
Errores que pueden arruinar la experiencia
El fallo más habitual es llegar sin reserva pensando que bastará con encontrar aparcamiento. En temporada alta, el aforo limita la entrada y el parking no funciona como un estacionamiento público convencional. Yo comprobaría siempre fecha, turno y matrícula antes de confirmar la compra.
Otro error consiste en calcular solo el tiempo de caminar. Hay que sumar el trayecto por carretera desde el pueblo, el acceso al punto de control, las paradas y el regreso. Entrar demasiado tarde puede obligar a recorrer la garganta con prisas, justo lo contrario de lo que hace especial a este lugar.
También conviene evitar la expectativa de encontrar una zona de baño. El atractivo principal son las formaciones rocosas, las pasarelas y el ambiente del cañón, no bañarse en las pozas. Para disfrutar del agua de forma recreativa existen otros espacios regulados de la comarca, pero no este tramo del Matarraña.
La mejor forma de encajar el Parrizal en una escapada rural
La visita funciona mejor como parte de una jornada completa en Beceite y el Matarraña. Después de la ruta, reservaría tiempo para comer en el pueblo y recorrer sus calles, en lugar de intentar añadir varias excursiones largas el mismo día.
Si solo se dispone de unas horas, elegiría las pasarelas y el paseo por Beceite. Si se cuenta con un fin de semana, se puede combinar el senderismo con otros paisajes de la comarca, siempre comprobando por separado sus reservas, accesos y restricciones.
La clave está en tratar el recorrido como una experiencia de naturaleza protegida, no como una atracción de paso. Con una reserva bien revisada, calzado adecuado, agua y margen de tiempo, la garganta del Matarraña ofrece una caminata sencilla, espectacular y muy fácil de recordar.
